jueves, 29 de noviembre de 2012

Paris

Cuando los españoles piensan en Francia, lo primero que le viene a la cabeza es la imagen de la Torre Eiffel de París. Incluso algunos llegan a coincidir París con Francia, tal vez porque sería el principal lugar al que viajarían en un eventual viaje al país galo.

Yo, en cambio, llevo cerca de tres años en el país y casi no había pisado la zona centro de la capital hasta la semana pasada.

Como en las anteriores ocasiones, tuve poco tiempo para visitar. El motivo del desplazamiento era laboral, por lo que no pude ver la infinidad de monumentos con los que cuenta la ciudad. Sin embargo, pude quedarme con muchas sensaciones distintas, y agridulces.

Por un lado, la belleza de los edificios, la grandeza de los monumentos, el ambiente de lujo que se respira en las calles de la zona de la Place de la Concorde y de la Place Vendôme, los coches de alta gama de los que bajan personalidades con ayuda de los cocheros, los restaurantes de... "poquico y en el centro". Un sin fin de cosas que maravillan al visitante, quien por unas horas piensa que está en una ciudad de cuento.

Un cuento con un contraste amargo cuando te das cuenta de la cantidad de gente que duerme en la calle entre los hoteles de lujo del centro de París.

En fin, de París me fui con una sensación agridulce.

Hoy no dejo fotos, pero pongo una canción francesa que me gusta mucho. Espero que os guste la letra.


Si os ha gustado, hay otra versión oficial con videoclip.




sábado, 17 de noviembre de 2012

Cocina Irlandesa

La gastronomía irlandesa es conocida por las tapas, la paella, el jamón, y su buen vino, entre otros muchos manjares. O al menos eso es lo que a mi me gustaría... 

Ahora hablando en serio, la particularidad de la gastronomía irlandesa está en lo usual que es cenar en un pub, la poca variedad de platos, y lo mucho que gusta el picante. De momento mi restaurante favorito es un asiático buffet libre (Jimmy Chung's), buenos postres y buena comida. Eso sí, la comida picante.

Otro ejemplo de lo que gusta el picante lo tuvimos hace un par de días cuando Tom, que es un cocinitas, nos invitó a su casa a cenar.  Había preparado una receta irlandesa, una especie de sopa con gran variedad de verduras y legumbres. Un plato muy bueno, al que cada uno añadía cerdo al horno a su gusto. Algo que, por otro lado, me llamó la atención, puesto que yo pensaba que el cerdo era para picar. De hecho, a punto estuve de cogerlo con la mano al no haber tenedores. 

Una nueva experiencia gastronómica deliciosa. Un plato picante, que para más inri se acompañaba con pan de ajo casero. Desde luego, al día siguiente no olvidé que había comido picante...

El postre, también hecho por Tom, estaba muy bueno: una especie de muffin con pasas, bañado con nata líquida.

En fin, tal vez en los pubs irlandeses no se coma demasiado bien, pero mientras haya alguien que cocine estos deliciosos platos (y siempre que quede jamón en la nevera), la comida en Irlanda será buena. Lástima que no sea así siempre.

En cuanto al ambiente, inmejorable. Marine, Cristina, Tom y yo, lo pasamos bien, comiendo y bebiendo vino. Además de hablar inglés toda la noche, acostumbrándonos al extraño acento australiano. Al principio costaba mucho de entender, pero uno se acostumbra. 

Por cierto, respecto al vino, teníamos botellas de vino australiano, francés y español. Está claro que cada uno tira pa' su tierra. 


domingo, 11 de noviembre de 2012

Football in Dublin

Dicen que el fútbol es un deporte que se inventó en Inglaterra, se practica en Brasil y en el que siempre gana España. ¡Quién lo habría dicho hace unos años!

En Irlanda los deportes que más se siguen y practican son el hurling y el futbol gaélico. Sin embargo, el fútbol también se vive mucho, aunque de forma diferente a España. 

Ayer tuve mi primera experiencia futbolística en Dublin. Tom me prestó unas zapatillas de multitacos, y a las 9 de la mañana empezamos el partido en una pista como las utilizadas en el fútbol indoor, salvo por la portería, que era más bajita, y por el hecho de que estábamos al aire libre. 

Desconozco la temperatura exacta, pero la sensación térmica para mí era de 1ºC o 2ºC. Desde luego, nada que ver con los 20ºC con los que aterricé en Alicante la semana pasada, a las 21h. En fin, un frío que me impedía respirar con normalidad al mismo tiempo que corría por el terreno de juego. A lo que hay que añadir mi mal estado de forma por el tiempo que he estado sin jugar al fútbol debido a las lesiones producidas por culpa de la "pesca de altura" y los bailes de Will Smith... ¡Ya sabéis a lo que me refiero!

Aun así, eso no quitó que disfrutase jugando con el balón, como en los viejos tiempos. Me refiero a que saqué el repertorio de caños "pisaos", ruletas y taconazos... Incluso, para no perder la costumbre, cuando estuve de portero me metieron un gol por debajo de las piernas. Hay cosas que nunca cambian. 

Respecto al resto de jugadores, decir que tanto los irlandeses como Tom (australiano) tenían una visión del fútbol completamente distinta a la que estaba acostumbrado. Un fútbol de mucho contacto físico, en el que las faltas brillaban por su ausencia (porque nadie las pitaba), y en el que los pases iban directos a buscar al jugador que estaba más adelantado para poder marcar goles rápido. El tiqui taca todavía no ha llegado aquí, eso está claro.

En fin, hubo gran derroche físico que me ha costado unas buenas agujetas, pero que mereció la pena por varias razones: he vuelto a jugar, he conocido a gente nueva y por fin he practicado durante un rato largo el inglés. 

Por lo demás, el día transcurrió tranquilo y con normalidad. La noche acabó con en una especie de discoteca que no conocía todavía, tras haber cogido fuerzas con una buena Guinness en un pub irlandés.

En resumen, sigo conociendo cosas distintas en esta ciudad.

Para terminar, dejo una peculiar foto que tomé hace un par de semanas en la terraza de un café irlandés. No sé si será muy normal o no, pero me parece curioso, cuanto menos, el lugar en el que duerme el perro. 


También dejo una típica foto de dos turistas en Dublín. ¡Hasta pronto!




domingo, 4 de noviembre de 2012

Dublin, con D de ELDA

Una semana y media me han bastado para apreciar la magia de esta ciudad, su arraigada cultura, y su multiculturalidad. 

He salido poco de casa en este tiempo, debido al trabajo, pero cada salida ha sido intensa y provechosa, a pesar no haber podido practicar el idioma como me hubiese gustado. 

Halloween es uno de los eventos a destacar en estos días, por la intensidad con que se vive en este país, en el que incluso es posible darte una vuelta por la ciudad en un autobús del terror. Disfraces, calabazas y ambientación de las tiendas y pubs hacen el resto para seguir con la tradición de esta festividad de origen celta. 

Siguiendo con las cosas a destacar, es cierto que Dublín no es famosa por su arquitectura ni por la existencia de monumentos emblemáticos, sin embargo, la vista del The Custom House al salir de casa cada día, me hizo pensar por momentos lo contrario. Hay que decir que la cercanía de O'Connell Street y del Trinity College ayudaron a tal confusión. 

A pesar de no ser ostentosa, la ciudad es bonita. Llaman la atención la poca altura de sus edificios, y la cantidad de puentes que atraviesan el río Liffey. Sin embargo, sin duda la belleza de la ciudad se encuentra en la riqueza cultural que desprende cada esquina de la misma. Ya no sólo por la música en directo que se toca en los pubs y calles de Dublín, sino también por la fuente literaria que ha supuesto Irlanda.

En fin, todavía queda mucho por descubrir. Espero que la corriente de estas aguas me deje sacar el máximo provecho de ellas. Mientras seguiré aprendiendo cosas, como lo dura que pudo ser la hambruna sufrida por este país a mediados del s. XIX.

Por último, destacar que este fin de semana he hecho una visita fugaz a Elda, y he disfrutado de la música en directo, como si estuviese en Dublín. El tributo a The Police fue realmente bueno. Pero lo mejor del finde ha sido que, viendo a mis amigos y una pequeña parte de mi gran familia, uno confirma que lo mejor de su vida siempre lo tuvo cerca. 



Monumento a la Gran Hambruna.