Hoy he acabado mi particular Tour de France del año 2012. He terminado a lo grande, con una dura jornada que ha empezado en terreno montañoso. Una etapa de esas que se disfrutan, que te hacen vibrar, no sólo por lo intenso del recorrido y las ganas de llegar a meta, si no por la belleza del paisaje. Hoy quería atravesar la cordillera que se presentaba por la ventanilla del coche; quería coronarla y descenderla para llegar hacia el sur, hacía España. Supongo que ya habréis descubierto que me refiero a los Alpes...
Finalmente hoy no ha podido ser, así que volveré a casa mañana, atravesando los Pirineos en avión (el que se haya tragado lo de los Alpes de antes, por favor, que revise los apuntes de geografía del colegio, jeje).
| Monumento al Tour de Francia |
Lo que me ha inspirado para escribir la entrada de hoy es el monumento a Le Tour de France que hay en una de las áreas de servicio de la región de Midi-Pyrénnées, en la que hay una mención especial a uno de los mejores deportistas españoles de la historia, Miguel Indurain.
| Miguel Indurain. |
Al ver el monumento he pensado en la última semana que he pasado en el país galo. Lo he recorrido completamente una vez más, de centro-este a norte, saliendo de Lyon hasta llegar a Bruselas, volviendo por Lille y Reims, entre otras. Y de centro-este a sur, volviendo a salir de la capital del Rhône hasta llegar a Pau y volver, pasando por Nîmes y Montélimar entre otras ciudades.
| Bière de Noël |
¡Felices Fiestas a todos!

