Son las 11 de la mañana y mi almuerzo es un buen plato de macarrones con longanicica, cebolla, un ajico picao y tomate. Están buenísimos, aunque pican bastante, y no porque sean los macarrones que me hice ayer para cenar y ya estén rancios. No, sino simplemente porque me equivoqué cuando compré el tomate en el lidl, porque no me di cuenta que en la foto del tarro salían, junto al tomate, dos guindillas y un pimiento verde de los finitos de aquí (que pican de cojones, jeje).
Lo dicho, esto fue lo que cené ayer para irme con la boca como un dragón al cine a ver Alice au pays des merveilles. Por supuesto, la peli en francés y con mis gafas de 3D puestas. Y para los que dicen que el cine es caro en España, que sepan que la entrada me costó 10,20 € con el descuento estudiante (13 € tarifa normal), aunque seguramente influiría en el precio el hecho de que la peli en 3D. Estuvo bien la peli, aunque nunca terminó de entusiasmarme desde pequeño el cuento de Disney.
Lo que me entusiasma desde el principio es mi estancia aquí. Por aquí todo sigue muy bien. Más ahora que llega el buen tiempo y el paseo del Rhône se transforma. Hay mucha más gente, más ambiente, incluso grupos de aficionados a la música que hacen sonar sus timbales. Porque hace Sol!
Todo es gracias a la primavera, que ya sabemos qué efecto produce en la sangre. Al menos a los españoles les alteró el cambio de estación porque quisieron seguir con sus tradiciones festejando la llegada de la primavera en Quai du Rhône. Fue un éxito, aunque sobre las 11 de la noche empezó a llover para recordarnos que seguimos en Lyon.
Por cierto, uno de los últimos regalos que me he llevado de Lyon, es la fiesta de St. Patrick. Todos sabemos que esta fiesta es una tradición irlandesa, pero aquí se celebra y con ganas. Ese día Lyon tenía un color diferente, y no sólo por el verde de los irlandeses, sino porque las calles de Vieux Lyon estaban repletas de gente bebiendo cerveza. Estampa digna de las fiestas de cualquier ciudad en España.
Hablando de fiestas de España, este año volveré a disfrutar de las Fiestas de Moros y Cristianos de Elda. Parece que no viene a cuento, pero después de haber pensado desde que llegué aquí que tal vez podía perdérmelas... Y este año es el 5º aniversario de los Divino's! Y para todo aquel que no esté demasiado motivado este año, creo que le bastará, como a mí, con este vídeo:
http://www.youtube.com/watch?v=c8z5T-mWUS8
Bueno, y para terminar, antes de volver a ponerme a estudiar, de regalo un par de fotos...
Esta para que no te quejes, jajaja
Y esta para Alberto, que, por cierto, en 13 días estaremos en Punta Cana!!!! =D
jueves, 25 de marzo de 2010
lunes, 8 de marzo de 2010
Papis, comida, locura y locuras
Tres semanas hace que no escribo, y no es precisamente por falta de cosas que contar sino, más bien, por falta de tiempo.
Muchas cosas han pasado en este tiempo.
En primer lugar vinieron mis padres!! Aunque, bueno, a veces dudo si eran mis padres o unos señores del mercadona... porque hay que ver la cantidad de comida que me trajeron!!! jejeje. Y se agradece. Sobretodo el jamón serrano, y el ibérico para qué contar... Sin mencionar las longanizas de Pinoso!!! =D. Vamos, que después de que vinieran he estado más de una semana poniéndome las botas. Y todavía queda jamón! (porque me da pena que se acabe) =D.
Pues eso, vinieron mis padres con los morante y lo pasamos muy bien. El tiempo, aunque hiciese un poco de frio, incluso se portó debidamente para la ocasión. A parte del emotivo encuentro, lógico tras casi dos meses sin vernos, la visita tuvo como consecuencia un aumento de peso de 2 kg en sólo 2 días, y una cara redonda como un pan. Pero vamos, es normal, porque la cocina del típico Bouchon Lyonnais es muy, pero que muy buena; así como abundante. Y para muestra la ensalada lyonesa que, a parte de lo que lleva una ensalada normal, lleva tiras de baicon y un huevo escalfao, acompañados de picatostes. De muerte!
Pero todo lo bueno, se acaba y mis padres volvieron a Elda.
Aun así no acabó lo de ir a cenar a los Bouchones, porque el finde siguiente vino Romain, un parisino que fue un buen fichaje durante los 3 o 4 días que estuvo, y con el que volví a cenar fuera de casa sin comer comida rápida. Fuimos al Bouchon donde trabaja otro amigo de Marine, Renaud. Y eso se agradece, sobretodo cuando te invitan a botellas de vino. Por cierto, la comida era tan buena como antiguo era el restaurante, el más viejo de Lyon, llamado como mi primo: Abel. Este finde fue el que aprendí a decir aquello de ce week end j'ai pris cher.
Y este finde... otro finde de locura, y de locuras. No ha venido a visitarme nadie de fuera, pero he vuelto a dormir con dos personas más en mi cama, jajaja. El motivo ha sido la acumulación trastos que tenía la vecina de Marine y Pablo, una señora con, probablemente, síndrome de diógenes, la cual vio cómo su casa se prendía fuego a las 2 de la madrugada con todos sus bultos dentro. Los bomberos desalojaron el piso y la policía no dejaba pasar a nadie. Por suerte, para nosotros quedó tan sólo como una anécdota más en la aventura erasmus!
La locura que hice yo el finde fue la que compartí con unos 20 españoles más que conocí el domingo. Nos habíamos citado a las 16 h para jugar un partido de fútbol, y a las 15 h 30 empezó a nevar. Pablo y yo fuimos al campo de fútbol con pocas esperanzas de jugar, pero por suerte habían otros 20 colgaos con unas ganas locas de pegarle patadas al balón. Al principio notábamos algo de frio, pero como los copos eran pequeños y la nieve no cuajaba en el campo de fútbol, pues seguimos jugando. Pero llegó un momento en que los copos eran tantos y tan grandes, que casi no podíamos ver el balón mientras corríamos.
Era una imagen increible, y una experiencia que no olvidaré. Sobretodo cuando, al terminar el partido 2 horas después, miré detenidamente el campo y me di cuenta que lo que antes era tierra ahora era un bonito manto blanco de nieve. No sé si alguno habrá caído malo con el frio que hacía, pero si yo me hubiese puesto enfermo, aun seguiría pensando que valió la pena!
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