martes, 23 de noviembre de 2010

Couscous!

¡Ayer hice otro nuevo descubrimiento en Lyon!

Desde la primera vez que pasé por el barrio de la Guillotière, sabía que allí viven muchas personas de origen árabe. Lo cual, según cuentan los lyoneses, queda patente sobretodo cuando hay huelgas o cualquier tipo de protesta, pues por lo visto son los que más ruido hacen. Sin embargo, polémicas a parte, lo que no sabía es que dicho barrio está lleno de restaurantes de comida árabe. Y no hablo sólo de bares en los que se sirven los típicos Kebaps, sino de aquellos en los que se pueden comer, ¡los auténticos platos de Couscous!

El couscous, para quien no lo sepa, es un plato en el que el ingrediente principal es la sémola de trigo, acompañada generalmente con verduras y carne. Y el de ayer, la verdad es que estaba buenísimo. Además, la forma de servirla era muy peculiar para tratarse de un restaurante en Francia, pues cada uno tenía su plato con la sémola (sin nada más), y en el centro de la mesa había un cuenco enorme con un montón de verduras acompañadas de una salsa un tanto picante, del cual cada uno se servía a su antojo. Luego, por otro lado, venía el pollo o cualquier otra carne (excepto cerdo, por supuesto). Una vez servido lo que quería en mi plato, ¡a comer!. Con cubiertos, claro, que es un restaurante.

Estaba tan bueno que volví a pedir otro plato de sémola para echarme más verduras en salsa por encima.



Resultado, un hinchazón de barriga, que no podía ni moverme. Y todo por el módico precio de 9,50 €, pues el agua del grifo te la sirven en toda Francia sin ningún problema, y sin cobrártela por supuesto.

Tanto fue lo que comí que ni siquiera pude pedir como postre ninguna de las riquísimas pastas moras que ofreció el camarero. El cual, por cierto, me hacía mucha gracia cada vez que venía a servir algún plato, pues era bajito, muy simpático y con la misma voz de pito que pondría cualquier persona a la que aprietan fuerte los cojo___. Perdón, que estaba hablando de comida.

Ahora que digo "comida", se me había pasado por alto que es la hora de comer!

lunes, 15 de noviembre de 2010

Bienvenue au mini-appart!

¡Ya estoy de vuelta en Lyon!

Sí, tras pasar todo el verano en España, lugar inmejorable para disfrutar de las vacaciones estivales, y después de hacer varios exámenes para intentar acabar la carrera (quedó sólo en eso, en intento), el viernes pasado volví a Lyon. Esta nueva etapa en la ciudad francesa tiene pinta de que será diferente a la anterior, muy diferente.

La primera vez que llegué, hace ya casi un año, no conocía la ciudad, no conocía el idioma y ni siquiera conocía a nadie que viviese aquí, salvo a mi hermano que afortunadamente me acompañó durante los primeros días. Es más, ni siquiera sabía dónde iba a alojarme durante los 5 o 6 meses que tenía pensado quedarme en Francia. En fin, Lyon era todo un mundo por descubrir para mí por aquel entonces. 

Ahora todo ha cambiado. Ya conozco la ciudad, el idioma, tengo amigos y novia aquí. Todo se me antoja más fácil en un principio. Bueno, digo en un principio porque he venido, entre otras razones, para realizar una ardua tarea aquí, buscar un empleo. En España creo que, a pesar de la situación económica del país, trabajo no me habría faltado por mi formación académica. Sin embargo, en Francia la valoración de la educación superior por las empresas es distinta, pues prefieren a estudiantes de escuelas de comercio a los estudiantes universitarios. Sin mencionar que soy español. De todas formas sé que encontraré, también precisamente porque soy español, y porque la situación del empleo en Francia está mejor que en España.

Por lo que respecta al alojamiento, esta vez no he venido sin saber dónde iba a vivir. Cómo no, me he instalado en el piso de Marine, o más bien notre appart. Y para ser más sincero no diré piso, sino mini-piso. Creo que es la denominación que debe tener un apartamento de unos 20 m cuadrados, jeje. Aun así, se podría decir que nos sobra espacio, pues tenemos 2 sofas-cama, 5 muebles, 2 mesas, 3 lámparas, tv, cocina, baño. Vamos, que no nos falta de nada, porque tenemos incluso 2 plantas y puede que pronto llegue un nuevo inquilino en forma de pez, jeje.

En fin, comienzo una nueva etapa de mi vida, que no una nueva vida, pues todos vosotros seguiréis formando parte de mi vida aunque esté un poco más lejos. 

¡Por cierto, vous êtes bienvenue au mini-appart (estais invitados al mini-piso)!