Hace ya un mes que llegué con mis maletas a esta ciudad. Y aunque este tiempo haya dado para mucho, no es suficiente. De hecho creo que nunca es suficiente cuando estás de erasmus, jeje.
Al principio estaba muy perdido, no conocía nada y ni siquiera tenía el nivel suficiente de francés como para entender las explicaciones de los lyoneses que me intentaban ayudar. Ahora todo es diferente, ya conozco a mucha gente y empiezo a manejarme con cierta soltura en francés. Aun así me queda mucho por hacer y por aprender aquí.
La ciudad no es excesivamente grande para ser la segunda ciudad de Francia, tal vez como Valencia. Sin embargo, tiene muchas cosas que todavía me quedan por descubrir. Cosa normal porque la universidad me ha quitado mucho tiempo estos días. Y no por la cantidad de clases que tengo, que no es mucha comparado con España, sino por lo que conlleva ser nuevo en una universidad en la que el plan de estudios no es igual al de tu universidad de origen. Eso sin mencionar el idioma. En ese sentido el primer mes de erasmus es un poco caótico. Caótico, pero genial!.
Además, la verdad es que el tiempo tampoco ha acompañado demasiado para patear la ciudad. A nevado, ha llovido y el cielo normalmente está un poco gris (pero tampoco como en UK). Pero sobretodo hace frio! Aún así cada vez que paseas por las calles de Lyon disfrutas, porque es como si estuvieses en otra época, sobretodo en las zonas de Vieux Lyon, Cordeliers, Hôtel de Ville. Y es que, aunque realmente todavía no la conozca lo suficiente, sé que esta ciudad tiene mucha historia. Prueba de ello son, por ejemplo, los dos anfiteatros galo-romanos o la Basílica que parece que vigila la ciudad desde lo alto. Por cierto, las vistas desde la Basílica, como puede apreciarse en la foto, son inmejorables, se ve la ciudad entera e incluso los días de buen tiempo llegan a verse los Alpes al fondo.
En este tiempo he vuelto a ir al parque de la Tête d'or. La verdad es que la primera vez que fui y me tuve que volver en apenas 15 minutos me perdí bastantes cosas. Como creo haber comentado ya, el parque tiene incluso un zoo dentro, además de un jardín botánico con especies de todo el mundo. Y lo bueno, es que todo ello es gratuito, ya que por lo visto el parque con todos los animales y plantas pertenecía hace años a un ricachon que donó todo el parque a la ciudad, con animales y plantas incluidos, con la condición de que la visita de todo el recinto fuese gratuita para todo el mundo. Buena obra la de este hombre, porque el parque realmente merece la pena. Aunque seguramente será más bonito en primavera, y no sólo por el color que adquirirán los jardines, sino porque mucho de los animales son de origen africano y en esta época del año, con el frio de esta ciudad, no pueden ser vistos por los visitantes del parque.
Por lo demás, el tiempo que llevo aquí me ha permitido darme cuenta de muchas cosas, y valorar más algunas cosas y menos otras. Como, por ejemplo, a valorar más el jamón, y es que si no pagas una pasta por un decente jamón serrano importado te colarán en el supermercado algo que dicen que es jamón, pero que desde que lo abres huele a bacon crudo. Este es uno de los casos en los que no vale aquello de que "a falta de pan buenas son tortas"
También he descubierto por qué tiene tan buena fama los pasteles en Francia. Sencillamente están buenísimos!!! Yo no soy nada goloso, pero los pasteles aquí tienen una pinta... que no puedo evitar caer en la tentación. Y si ya lo acompañas con un buen chocolate caliente... para qué contar... y más cuando sales a pasear con frio! jeje.
Otra cosa que he descubierto es que hay que asegurarse bien de los horarios de las asignaturas cuando estás de erasmus. A todo aquél que no me haga caso le puede pasar como a mí, que después de dos paradas de metro, otras dos de tranvía y buscar un aula en un edificio que no conoces, te puedes tirar hora y media en una clase en la que las explicaciones del profesor no te concuerdan mucho con el supuesto programa de la asignatura. Pues sí, eso me pasó, que me tiré hora y media de reloj escuchando a un abogado francés hablar sobre algo que yo pensaba que no tenía demasiada relación con el curso que yo había escogido. Menos mal que en el descando me dio por preguntar al de al lado para que me confirmase que realmente estaba en el sitio equivocado, jeje. A mi madre cuando se lo conté le hizo muchísima gracia, pero la cara de tonto que se me quedó a mí... Por cierto, pillar apuntes de derecho en francés... tela! Además, las clases magistrales son en anfiteatros con capacidad para cerca de 300 personas.
Y bueno, de las cosas de vivir solo... hay que poner la lavadora!!! que la ropa no se lava sola y si te descuidas te toca hacer la técnica del vuelta y vuelta en los gallumbos... Menos mal, que me he dado cuenta pronto. Bueno, pronto, pronto, son las 2 de la mañana y acabo de recoger la ropa de la secadora porque si no mañana tenía que probar eso de poner el palomino por fuera... jaja.
En cuanto a la gente que quiero... Sí, se echa mucho de menos a la familia y a los amigos. Por suerte no he tenido ningún momento de estar bajo de ánimos, pero aun así se echa de menos a todos las aves del nido (el palomo y los buitres, jajaja), a los tontos discutiendo en la zarpa sobre comunio mientras juegan al parchis o gritan "faaaaalsoooo", los balonazos de los entrenamientos con alarmas de incendio o los golpecicos en el lomo en clase...jajaja. Por suerte o por desgracia son muchas cosas y no puedo enumerarlas todas.
Pero bueno, de todas formas la gente que he conocido aquí es genial y a veces pienso que me tocó la lotería desde la primera semana que llegué aquí oui, oui, oui, tu sais pourquoi =D. Jacopo, Dániel, Björn, Pablo, grandes fichajes para esta experiencia erasmus. Sin olvidarme de las italianas, que ya estamos preparando un viaje a Toulouse... Y bueno, muchísima más gente con la que voy coincidiendo día a día.
En este tiempo he vuelto a ir al parque de la Tête d'or. La verdad es que la primera vez que fui y me tuve que volver en apenas 15 minutos me perdí bastantes cosas. Como creo haber comentado ya, el parque tiene incluso un zoo dentro, además de un jardín botánico con especies de todo el mundo. Y lo bueno, es que todo ello es gratuito, ya que por lo visto el parque con todos los animales y plantas pertenecía hace años a un ricachon que donó todo el parque a la ciudad, con animales y plantas incluidos, con la condición de que la visita de todo el recinto fuese gratuita para todo el mundo. Buena obra la de este hombre, porque el parque realmente merece la pena. Aunque seguramente será más bonito en primavera, y no sólo por el color que adquirirán los jardines, sino porque mucho de los animales son de origen africano y en esta época del año, con el frio de esta ciudad, no pueden ser vistos por los visitantes del parque.
Por lo demás, el tiempo que llevo aquí me ha permitido darme cuenta de muchas cosas, y valorar más algunas cosas y menos otras. Como, por ejemplo, a valorar más el jamón, y es que si no pagas una pasta por un decente jamón serrano importado te colarán en el supermercado algo que dicen que es jamón, pero que desde que lo abres huele a bacon crudo. Este es uno de los casos en los que no vale aquello de que "a falta de pan buenas son tortas"
También he descubierto por qué tiene tan buena fama los pasteles en Francia. Sencillamente están buenísimos!!! Yo no soy nada goloso, pero los pasteles aquí tienen una pinta... que no puedo evitar caer en la tentación. Y si ya lo acompañas con un buen chocolate caliente... para qué contar... y más cuando sales a pasear con frio! jeje.
Otra cosa que he descubierto es que hay que asegurarse bien de los horarios de las asignaturas cuando estás de erasmus. A todo aquél que no me haga caso le puede pasar como a mí, que después de dos paradas de metro, otras dos de tranvía y buscar un aula en un edificio que no conoces, te puedes tirar hora y media en una clase en la que las explicaciones del profesor no te concuerdan mucho con el supuesto programa de la asignatura. Pues sí, eso me pasó, que me tiré hora y media de reloj escuchando a un abogado francés hablar sobre algo que yo pensaba que no tenía demasiada relación con el curso que yo había escogido. Menos mal que en el descando me dio por preguntar al de al lado para que me confirmase que realmente estaba en el sitio equivocado, jeje. A mi madre cuando se lo conté le hizo muchísima gracia, pero la cara de tonto que se me quedó a mí... Por cierto, pillar apuntes de derecho en francés... tela! Además, las clases magistrales son en anfiteatros con capacidad para cerca de 300 personas.
Y bueno, de las cosas de vivir solo... hay que poner la lavadora!!! que la ropa no se lava sola y si te descuidas te toca hacer la técnica del vuelta y vuelta en los gallumbos... Menos mal, que me he dado cuenta pronto. Bueno, pronto, pronto, son las 2 de la mañana y acabo de recoger la ropa de la secadora porque si no mañana tenía que probar eso de poner el palomino por fuera... jaja.
En cuanto a la gente que quiero... Sí, se echa mucho de menos a la familia y a los amigos. Por suerte no he tenido ningún momento de estar bajo de ánimos, pero aun así se echa de menos a todos las aves del nido (el palomo y los buitres, jajaja), a los tontos discutiendo en la zarpa sobre comunio mientras juegan al parchis o gritan "faaaaalsoooo", los balonazos de los entrenamientos con alarmas de incendio o los golpecicos en el lomo en clase...jajaja. Por suerte o por desgracia son muchas cosas y no puedo enumerarlas todas.
Pero bueno, de todas formas la gente que he conocido aquí es genial y a veces pienso que me tocó la lotería desde la primera semana que llegué aquí oui, oui, oui, tu sais pourquoi =D. Jacopo, Dániel, Björn, Pablo, grandes fichajes para esta experiencia erasmus. Sin olvidarme de las italianas, que ya estamos preparando un viaje a Toulouse... Y bueno, muchísima más gente con la que voy coincidiendo día a día.
En definitiva, un mes da para conocer mucho, pero no lo suficiente. Ahora toca seguir disfrutando de la experiencia y no parar de gozar!!!
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