miércoles, 19 de diciembre de 2012

Le Tour de France pasa por Bruselas.

Hoy he acabado mi particular Tour de France del año 2012. He terminado a lo grande, con una dura jornada que ha empezado en terreno montañoso. Una etapa de esas que se disfrutan, que te hacen vibrar, no sólo por lo intenso del recorrido y las ganas de llegar a meta, si no por la belleza del paisaje. Hoy quería atravesar la cordillera que se presentaba por la ventanilla del coche; quería coronarla y descenderla para llegar hacia el sur, hacía España. Supongo que ya habréis descubierto que me refiero a los Alpes... 

Finalmente hoy no ha podido ser, así que volveré a casa mañana, atravesando los Pirineos en avión (el que se haya tragado lo de los Alpes de antes, por favor, que revise los apuntes de geografía del colegio, jeje).

Monumento al Tour de Francia

Lo que me ha inspirado para escribir la entrada de hoy es el monumento a Le Tour de France que hay en una de las áreas de servicio de la región de Midi-Pyrénnées, en la que hay una mención especial a uno de los mejores deportistas españoles de la historia, Miguel Indurain.

Miguel Indurain.
Al ver el monumento he pensado en la última semana que he pasado en el país galo. Lo he recorrido completamente una vez más, de centro-este a norte, saliendo de Lyon hasta llegar a Bruselas, volviendo por Lille y Reims, entre otras. Y de centro-este a sur, volviendo a salir de la capital del Rhône hasta llegar a Pau y volver, pasando por Nîmes y Montélimar entre otras ciudades.

Una semana de mucho coche, pero en la que he tenido tiempo de disfrutar de bonitos paisajes y de buenas compañías, pudiendo visitar a  buenos amigos que hacía tiempo no veía, como a Alberto en Bruselas. Momentos que se agradecen en semanas de estrés como esta, pudiendo volver a reírme sólo por el hecho de tener "el lomo como acero pa' los barcos". Viaje a Bruselas que, por otro lado, me hizo recordar el increíble viaje que pasé con los Divinos y Peppe, recorriendo Bélgica y Holanda (por cierto, una lástima no haber escrito nada de aquel viaje, porque habría hecho un libro, jaja).

Bière de Noël
En fin, se acabó el Tour este año, y creo que me he merecido el maillot amarillo. Ahora toca disfrutar de la Navidad, junto a mi familia y amigos en España. El único pero es que Marine estará lejos estos días. Al menos pasaremos juntos nuestra primera Noche Vieja en Dublín, que este año... !promete!

¡Felices Fiestas a todos!


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