lunes, 8 de marzo de 2010

Papis, comida, locura y locuras

Tres semanas hace que no escribo, y no es precisamente por falta de cosas que contar sino, más bien, por falta de tiempo.

Muchas cosas han pasado en este tiempo.

En primer lugar vinieron mis padres!! Aunque, bueno, a veces dudo si eran mis padres o unos señores del mercadona... porque hay que ver la cantidad de comida que me trajeron!!! jejeje. Y se agradece. Sobretodo el jamón serrano, y el ibérico para qué contar... Sin mencionar las longanizas de Pinoso!!! =D. Vamos, que después de que vinieran he estado más de una semana poniéndome las botas. Y todavía queda jamón! (porque me da pena que se acabe) =D.

Pues eso, vinieron mis padres con los morante y lo pasamos muy bien. El tiempo, aunque hiciese un poco de frio, incluso se portó debidamente para la ocasión. A parte del emotivo encuentro, lógico tras casi dos meses sin vernos, la visita tuvo como consecuencia un aumento de peso de 2 kg en sólo 2 días, y una cara redonda como un pan. Pero vamos, es normal, porque la cocina del típico Bouchon Lyonnais es muy, pero que muy buena; así como abundante. Y para muestra la ensalada lyonesa que, a parte de lo que lleva una ensalada normal, lleva tiras de baicon y un huevo escalfao, acompañados de picatostes. De muerte!

 

Pero todo lo bueno, se acaba y mis padres volvieron a Elda. 


Aun así no acabó lo de ir a cenar a los Bouchones, porque el finde siguiente vino Romain, un parisino que fue un buen fichaje durante los 3 o 4 días que estuvo, y con el que volví a cenar fuera de casa sin comer comida rápida. Fuimos al Bouchon donde trabaja otro amigo de Marine, Renaud. Y eso se agradece, sobretodo cuando te invitan a botellas de vino. Por cierto, la comida era tan buena como antiguo era el restaurante, el más viejo de Lyon, llamado como mi primo: Abel. Este finde fue el que aprendí a decir aquello de ce week end j'ai pris cher.

  

Y este finde... otro finde de locura, y de locuras. No ha venido a visitarme nadie de fuera, pero he vuelto a dormir con dos personas más en mi cama, jajaja. El motivo ha sido la acumulación trastos que tenía la vecina de Marine y Pablo, una señora con, probablemente, síndrome de diógenes, la cual vio cómo su casa se prendía fuego a las 2 de la madrugada con todos sus bultos dentro. Los bomberos desalojaron el piso y la policía no dejaba pasar a nadie. Por suerte, para nosotros quedó tan sólo como una anécdota más en la aventura erasmus!

La locura que hice yo el finde fue la que compartí con unos 20 españoles más que conocí el domingo. Nos habíamos citado a las 16 h para jugar un partido de fútbol, y a las 15 h 30 empezó a nevar. Pablo y yo fuimos al campo de fútbol con pocas esperanzas de jugar, pero por suerte habían otros 20 colgaos con unas ganas locas de pegarle patadas al balón. Al principio notábamos algo de frio, pero como los copos eran pequeños y la nieve no cuajaba en el campo de fútbol, pues seguimos jugando. Pero llegó un momento en que los copos eran tantos y tan grandes, que casi no podíamos ver el balón mientras corríamos.
 

Era una imagen increible, y una experiencia que no olvidaré. Sobretodo cuando, al terminar el partido 2 horas después, miré detenidamente el campo y me di cuenta que lo que antes era tierra ahora era un bonito manto blanco de nieve. No sé si alguno habrá caído malo con el frio que hacía, pero si yo me hubiese puesto enfermo, aun seguiría pensando que valió la pena!

 

2 comentarios:

  1. ayyy garciii que bonito lo que cuentas (L)

    en na nos vemos!!! :D

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  2. joer k capullin anda y ke te lo estaras pasando maaaal veees lo k pasa por no estudiaar saraaa lo vees?¿
    xdd

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