3:00 a.m. de la noche del sábado al domingo, y ya estoy en casa. Sí, es pronto, pero es Francia. Aquí por lo general los bares y pubs cierran más pronto que en España. Por ejemplo, el Ayers Rock cierra a la 1 a.m. y luego a buscar otros bares abiertos para seguir la fiesta.
Esta noche he quedado con Jacopo, mi amigo italiano. Hemos tomado unas cervezas en su casa mientras veíamos por internet el partido del Inter de Milán contra el Bari (por cieto, íbamos contra el Inter porque Jacopo es de Turín y, por tanto, seguidor de la Juve) y después hemos ido a dar una vuelta por el Ayers Rock a disfrutar de buena música Rock. Eso sí, la cantidad de gente que había era insoportable y luego hemos al pub de al lado.
Luego me ha llamado Collin, un chico de Québèc que también está de intercambio en Francia, y me ha dicho que estaba con otros amigos suyos, también de Québèc, en un bar cerca de la universidad. Así que hemos cogido el coche de Jacopo y, acompañados de la música del rey Michael Jackson, hemos recorrido medio Lyon hasta llegar al Red House. Allí estaban todos los quebequianos (o como se diga, jeje) tomando unas cervecillas en el típico bar irlandés, jeje. Bueno, lo de los quebequianos he de decir, como creo que ya adelanté, que es algo especial, porque hablan francés, pero a ver quién lo entiende, jajajaja!. Tienen un acento tan cerrado y extraño que dicen que incluso a veces los propios franceses ni los entienden. Pero bueno, para eso existe también el inglés, el latín de los s. XX y XXI.
De hecho, Collin (el chico de la derecha de la foto) y yo hemos llegado a la conclusión de que debemos hablar en inglés siempre. Collin es compañero mío en una de las asignaturas que hago aquí, y es un tio de puta madre, pero el acento francés que tiene es bastante difícil de entender para mí (Jacopo, que habla francés mejor que yo, dice que tampoco lo entiende casi) así que hablamos siempre inglés. Y bueno, en realidad es bueno también practicar el inglés aquí con él porque, como americano que es, su nivel de inglés es bastante alto. El único problema es que,a veces, al intentar hablar con él en inglés, sabiendo que su lengua materna es el francés, hace que me lie y le diga la mitad de las palabras en inglés y la otra mitad en francés en la misma frase. Vamos, lo que viene siendo un francenglish! jajaja.
Bueno, y como todavía es pronto para ser sábado me voy a poner una peli.
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